Está claro que el comunicador, más que ser un simple informador, debe actuar como un mediador que lucha por su sociedad y por mantenerla unida para así resolver los problemas que la golpean, es decir, el comunicador es un actor constructor de sociedad.
Por otro lado, debido a los avances tecnológicos y a la rapidez con la que se mueven nuestras sociedades, estamos viviendo en una inmediatez que prácticamente recorta el tiempo de duración de cada noticia a segundos, lo cual causa que las audiencias ni siquiera se enteren de estas y por esto, que pasen totalmente desapercibidas sin que alguien haga algo para solucionar los problemas que nos muestran. Un comunicador debe darle al pueblo el derecho que tiene de estar informado, y no cumplir solo con el tiempo al aire o el rating que el programa para el que trabaja debe tener, un comunicador debe analizar y darle importancia a cada noticia, para que las audiencias se adueñen de estas y así, podamos llegar a ser una mejor sociedad.
Colombia es un país con unos índices de violencia completamente abrumadores, pero, realmente es muy poco lo que los comunicadores hacen para que el país los conozca y trabaje para ayudar a bajarlos. Noticias como la del cruel asesinato de Viviam Urrego, que fue cometido por su esposo en el parqueadero del centro comercial Gran Estación en Bogotá, son sorprendentes, pero lo que me sorprende a mí es que a raíz de este hecho, la noticia que surge es cómo al esposo se le rebaja la mitad de la pena, tras una negociación con la fiscalía. Mi pregunta es, ¿dónde están los supuestos comunicadores que deberían impedir que esta noticia quedara en el olvido como tantas otras, y que en vez de servir sólo al morbo que abunda en las cadenas de televisión colombiana, actúen en pro de movilizar a la sociedad para que este tipo de cosas dejen de suceder? ¿De qué les sirve llamarse a sí mismos periodistas o comunicadores si sólo se van a quedar sentados detrás de un escritorio escribiendo noticia tras noticia tras noticia sin siquiera inmutarse por el contenido de estas?
Viendo la otra cara de la moneda, creo que en Colombia no faltan comunicadores dispuestos a realmente cumplir con su labor, sino más bien, faltan las condiciones que se lo permitan. Vivimos en un país donde la libertad de prensa es bastante limitada y en muchos casos esto se debe a una auto-censura generada por amenazas de distintas índoles. Lo anterior me lleva a dos dudas, la primera, ¿será Colombia algún día un lugar apto para comunicadores dispuestos a realizar su labor adecuadamente? Y si sí lo es, ¿que haría falta para llegar a eso?
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